¿Qué pasa si empiezas tarde tu retiro?

¿Qué pasa si llevas años posponiendo tu retiro? Descubre por qué empezar tarde puede costarte mucho más y qué puedes hac

¿Qué pasa si empiezas tarde tu retiro?

¿Qué pasa si empiezas tarde tu retiro?

  • Protectora Financiera Protectora Financiera

Muchas personas piensan que todavía tienen tiempo para preocuparse por su retiro.

“Después empiezo a ahorrar.”
“Cuando gane más, voy a invertir.”
“Todavía faltan muchos años.”

El problema es que cada año que pasa puede hacer que alcanzar el patrimonio que necesitas sea más difícil.

Y cuando finalmente decides comenzar, puedes descubrir que necesitas ahorrar mucho más de lo que imaginabas.

El tiempo es uno de los mayores aliados del ahorro

Cuando ahorras para el retiro durante muchos años, tu dinero tiene más tiempo para crecer y generar rendimientos.

Esto es especialmente importante por el efecto del interés compuesto: los rendimientos que genera tu dinero pueden, a su vez, generar nuevos rendimientos.

Por eso, comenzar temprano puede permitirte distribuir el esfuerzo de ahorro durante un periodo más largo.

¿Qué pasa si empiezas a los 25, 35 o 45 años?

Imagina que quieres construir un patrimonio para retirarte a los 65 años.

No es lo mismo tener:

  • 40 años para ahorrar si comienzas a los 25.
  • 30 años si comienzas a los 35.
  • 20 años si comienzas a los 45.
  • 10 años si comienzas a los 55.

La meta puede ser exactamente la misma, pero el esfuerzo necesario puede cambiar considerablemente.

Mientras menos tiempo tienes, más presión existe sobre tus aportaciones.

El verdadero costo de empezar tarde

Supongamos que quieres acumular $5 millones de pesos para tu retiro.

Si tienes varias décadas por delante, puedes construir ese patrimonio mediante aportaciones periódicas y crecimiento de la inversión.

Pero si faltan pocos años para tu retiro, tendrás menos tiempo para que tu dinero crezca.

Eso puede obligarte a:

Ahorrar cantidades mayores.

Reducir tus gastos actuales.

Retrasar tu edad de retiro.

O incluso modificar el estilo de vida que esperabas tener durante la jubilación.

No cometas el error de pensar que tu AFORE resolverá todo

La AFORE es una herramienta importante para el retiro, pero no necesariamente significa que tendrás el ingreso mensual que deseas.

Tu futura pensión dependerá de distintos factores, entre ellos tus aportaciones, semanas de cotización, salario y régimen aplicable.

Por eso es importante conocer cuánto podrías recibir y compararlo con cuánto realmente necesitarás para vivir.

Si existe una diferencia, tienes tiempo para comenzar a construir una estrategia complementaria.

¿Qué puedes hacer si ya empezaste tarde?

La peor decisión sería pensar:

“Ya es demasiado tarde, entonces no tiene sentido empezar.”

Sí tiene sentido.

Aunque tengas 40, 45, 50 o más años, todavía puedes tomar decisiones para mejorar tu situación.

1. Define una edad realista de retiro

Quizá tu objetivo original era retirarte a los 60, pero dependiendo de tu situación, podrías necesitar ajustar la fecha.

2. Calcula cuánto necesitas

Determina cuánto quieres recibir mensualmente y qué patrimonio necesitas construir para acercarte a ese objetivo.

3. Aumenta tu capacidad de ahorro

Si tienes menos años por delante, probablemente necesitarás realizar aportaciones mayores.

4. Busca una estrategia de inversión adecuada

El objetivo no es simplemente guardar dinero, sino buscar una estrategia que permita que tu patrimonio tenga potencial de crecimiento de acuerdo con tu perfil y horizonte.

5. Considera alternativas complementarias

Un Plan Personal de Retiro (PPR) puede ser una alternativa para complementar otros recursos destinados al retiro, dependiendo de tus objetivos y situación fiscal.

¿Y si no puedes ahorrar mucho?

No permitas que la cantidad inicial te detenga.

Comenzar con una cantidad que puedas mantener es mejor que seguir posponiéndolo indefinidamente.

Posteriormente puedes aumentar tus aportaciones conforme incrementen tus ingresos.

Por ejemplo:

$2,000 al mes hoy → $3,000 en algunos años → $5,000 posteriormente.

La constancia puede ser más importante que esperar el momento perfecto.

También debes proteger lo que estás construyendo

Planear el retiro no consiste únicamente en ahorrar.

También debes considerar qué pasaría si antes de llegar a esa etapa enfrentas:

  • Una enfermedad importante.
  • Un accidente.
  • Una incapacidad.
  • El fallecimiento de quien aporta la mayor parte del ingreso familiar.

Por eso, una estrategia financiera integral también debe contemplar protección y un fondo para emergencias.

No sirve de mucho construir un patrimonio si un imprevisto puede destruirlo.

¿Cuánto necesitas ahorrar?

No existe una cantidad que funcione para todos.

Depende de:

  • Tu edad actual.
  • Edad deseada de retiro.
  • Ingreso.
  • Gastos.
  • Ahorros actuales.
  • Rendimiento esperado.
  • Inflación.
  • Patrimonio existente.
  • Ingreso que quieres recibir durante el retiro.

Por eso, antes de decidir cuánto ahorrar, primero debes conocer tu número.

Empezar tarde no significa rendirse

Si todavía no has comenzado, no pierdas más tiempo preocupándote por los años que ya pasaron.

Concéntrate en los que todavía tienes.

El mejor momento para comenzar quizá ya pasó.

El segundo mejor momento es hoy.

Cada año que esperes puede significar que tendrás que hacer un mayor esfuerzo posteriormente.

Reflexión final

El retiro parece lejano hasta que deja de serlo.

Y cuando finalmente llega, ya no puedes recuperar los años que no ahorraste.

No importa si tienes 25, 35, 45 o 55 años. Lo importante es saber dónde estás hoy y comenzar a construir desde ahí.

Porque el objetivo no es simplemente llegar a la edad de retiro.

Es llegar con el dinero suficiente para vivir la vida que quieres.

USD —